sanimales

LA FORMACIóN DE LA CONDUCTA

Los perros y gatos poseen una conducta compleja, mucha de la cual está condicionada por su raza. No obstante, la mayor parte de ella dependerá de la cirscunstancias que los rodean, sus instintos y especialmente la relación que establecen con sus seres más cercanos, como la familia de la cual depende.


Como seres sociales, su conducta se expresa tanto individual como colectivamente, pudiendo, al igual que el ser humano, sentir alegría, dolor, tristeza, celos, rabia o miedo.


En los perros, este último sentimiento es muy común frente los fuegos artificiales. De hecho, la mayor parte de ellos reaccionan de alguna forma al ruido producido por los petardos, desde un ligero nerviosismo hasta una incontrolable fobia.


El tratamiento de ésta requiere mucho tiempo y considera diferentes ejercicios que lo acostumbrarán, gradualmente, a no asustarse del ruido de los petardos, por los cuales a menudo suelen deambular sin parar por la casa, presentando respiración acelerada y temblores. En ese momento sólo debes dejarlo tranquilo para que busque un lugar seguro donde protegerse, pues incluso las caricias pueden acentuar este sentimiento.


En el caso de los celos, éstos incluso pueden llegar a ser patológicos, manifestándose en arrebatos imprevisibles en los que el perro pierde el contacto con la realidad, siendo desmedidamente agresivo. Una característica común de este comportamiento es que una vez finalizado, el perro se comporta de manera normal e incluso cariñosa. Es por esta razón que algunos especialistas piensan que se trata de casos de doble personalidad llamándolo como el síndrome del Doctor Jekyll y Mr. Hyde.


Como podrás apreciar, la conducta de los seres cercanos es, entonces, muy importante para la formación la conducta de un perro o un gato, incluso desde el momento de incorporarse a un nuevo núcleo social, como una familia humana.


Por ejemplo, desde que el perro se lleva a la casa, debe ser considerado exactamente igual que un nuevo miembro de la familia. Un cachorro, como un niño, es un ser sin un carácter formado, por lo que mucha de su conducta de adulto, dependerá de la orientación que le darán sus amos.


Ten en cuenta que uno de los mayores errores cuando se lleva un cachorro al hogar es el de mimarlo exageradamente. Los aullidos nocturnos de los primeros días son normales y no deben ser motivo para apiadarse de él. Desde pequeño el cachorro debe aprender a dormir en un lecho especialmente preparado para él, y a comer sólo en su lugar, manteniendo regularidad en sus horarios de alimentación.


Siendo así, una educación responsable debería por lo menos considerar los siguientes consejos:


1. Aprende su idioma


Perros y gatos siempre tienen un lenguaje corporal, a través del cual expresan sus emociones y se comunican con otros seres vivos. Lamentablemente, y por muy inteligente que sea tu mascota, no siempre las conocemos o nos percatamos de esos particulares gestos y sus comportamientos asociados. por ello, trata siempre de reconocer los mensajes que te envía, sólo así comenzarás a aprender su idioma, afianzando además su relación contigo.


2. Enséñale a:


Comer sin pedir más


Si merodea alrededor de la mesa y descubre que esa actitud le significaría un bocado extra, jamás dejará de hacerlo. Para que se acostumbre a solicitar más comida, debes ser firme e impedirle estar presente durante la comida de sus amos, pues un trozo de carne de regalo sólo aumentará su ansiedad y maleducará sus costumbres.


Saber dónde hacer sus necesidades


Este proceso de educación requiere mucha paciencia. Cuando quiera orinar hay que llevarlo al lugar adecuado (una caja con arena o aserrín, un pedazo de papel o tierra en el jardín) y felicitarlo si actúa correctamente.


Generalmente, los cachorros reincidentes aprenderán más rápidamente si en la zona donde orinan o defecan desaparecen todos los olores que le invitan a hacerlo.


Es conveniente habituarlo inmediatamente a no ensuciar dentro de la casa, sacándolo a pasear el tiempo suficiente para que comprenda que el lugar adecuado es la tierra.


La recriminación casi siempre resulta contraproducente, pues cuando tenga ganas de defecar sentirá miedo y no podrá controlarse, con lo que el proceso de educación se complica.


Descansar en sus propios lugares


Recuerda que los cachooros siempre intentan imitar lo que hacen sus dueños, y si éstos se sientan en el sofá o se acuestan en la cama, ellos querrán hacer lo mismo. Además cuando descubren lo confortable que resulta dormir en el sillón, se olvidarán de su propia cama.


Jugar y/o morder sólo sus propios objetos


Jugar y morder son actos totalmente normales, sobre todo en los cachorros, los que muchas veces muerden porque han sido separados de su madre y sus hermanos muy pronto, con lo que no han tenido la oportunidad de jugar y morder con naturalidad.


No obstante, cuando esta actitud denota agresividad la corrección debe ser inmediata, pues cuando esos pequeños mordiscos dejan de serlo se convierten en signos agresivos que en el corto plazo provocan dolor al dueño y en el largo tal vez una desagradable sorpresa.


El acto de morder también se explica por la necesidad de calmar las molestias de dentición propias de su edad. Para ello hay que ofrecerles juguetes adecuados o de lo contrario, se apoderarán de lo primero que vean. En estos casos debes quitárselo de la boca pronunciando un fuerte no. Después ofrécele alguno de sus propios juguetes e incítalo a jugar contigo.


Los juguetes cumplen además una función muy importante, pues también son estímulos para cuando tu mascota se encuentre sola, contribuyendo a evitar una posible tendencia a la depresión o orientar una energía desmedida que se manifieste en variadas travesuras.


3. Demuestrale claramente su posición en la jerarquía de la familia


Ya desde los primeros meses de vida, el perro intenta imponer su dominio mediante el gruñido. Este es el momento en que tienes que orientar su carácter regañándole fuertemente y dejando en claro quién es el jefe. De lo contrario, se convertirá en un adulto consentido y gruñón.


Los celos están íntimamente ligados al sentimiento de posesión del perro y a su jerarquía dentro de la familia. Existen por tanto, dos formas de agresión:


a) Aquella en que el ataque es contra todas aquellas personas distintas a la persona que el perro considera de su propiedad (su amo y superior jerárquico).


b) Aquella en que el ataque ese dirige tanto al amo como a otras personas. En este caso, el amo tiene una jerarquía inferior, siendo el ejemplo más recurrente el que se manifiesta en personas que viven solas con su perro y en las que su vida gira en torno a su mascota. Así, el exceso de mimos y atenciones puede despertar un comportamiento posesivo y tiránico con su dueño, mientras que éste piensa equivocadamente que si le da más mimos y caprichos, el perro se portará mejor como muestra de agradecimiento.


Todo arrebato por celos efectuado contra cualquier persona debe ser reprimido contundentemente por la persona objeto de la posesión y no por la persona a la que ataca. Esta debe permanecer estática y alejada para no enfurecer más al animal.


Jamás utilices el castigo físico, si es necesario puedes tomarlo en forma suave por detrás de cuello y remecerlo de forma de mostrar autoridad. No obstante, nunca debemos perder la calma ni enojarnos al punto de golpearlo con un objeto contundente. A menudo será suficiente con una amonestación dura con voz firme y decidida, recordando que le gritan varias personas al mismo tiempo se confunde y no comprende el motivo del regaño.


Como sucede con los niños, el perro debe comprender por qué se le regaña, sólo así podrá evitar el error que ha cometido y asimilar los límites de su actitud.


4. Recurre a métodos de instrucción positivos


Todo castigo físico sólo provocará miedo y acrecentará las causas en una conducta indeseable. Frotar la nariz de su gato en su suciedad sólo lo confunde y acrecienta su ansiedad. El hallar la causa del problema y arreglarla es siempre la manera correcta.


Recuerda tu mascota también posee inteligencia, por tanto debe y puede comprender por qué se le regaña, sólo así podrás evitar el error que ha cometido y asimilar los límites de su actitud.


5. Dedica siempre un tiempo para tu mascota


Jugar con su amo también contribuye a su desarrollo emocional, el compartir momentos afianza la relación con la familia y su posición dentro de ella, distrayéndolo de conductas indeseables y aliviando naturalmente el letargo o la depresión, además de contribuir a un buen estado físico.


En este caso los juguetes vuelver a ser importantes, sobre a todo aquellos que posibilitan una mayor interacción con el amo, y los que en sí mismos son más estimulantes, como todo elemento levemente ruidoso y/o movedizo.


Cuado tengas más de una mascota reduerda establecer juegos colectivos que afiancen su sociabilidad. Esto es muy importe puesto que una mala aproximación a otros seres vivos (animales o humanos) podría significar una falta de seguridad que tenga efectos desde la timidez hasta un potencial comportamiento agresivo, sobre todo considerando que perros y gatos son seres con un fuerte sentido de territorialidad.


6. Monitorea su salud


Recierda que la conducta de tu mascota también depende de su estado de salud. A medida que envejece será más propenso a enfermedades que efectarán su normal comportamiento y equilibrio emocional.

Compartir este artículo

La-Formación-de-la-Conducta

Fuente: www.conciencia-animal.cl

Link relacionado:
http://www.conciencia-animal.cl/paginas/temas/razasdeperros1.htm


Disponible en sección: Mascotas
Recomendamos: www.enbuenasmanos.com/seccion/mascotas.asp

Imprimir: La Formación de la Conducta



Continua buscando en google o en nuestra web


Web www.conciencia-animal.cl



 



AAA

dodo2013-07-25
no informa tanto

jennifer

amor de los dos2012-05-28
soy felis por que tengo todo



diana


mi perra muerde a uno de sus cachorros2008-01-10
Me gustaría que alguien me ayudara a saber que hago con uno de os cahorrritos de mi perra. Me explico nacieron el 24 de diciembre, son cuatro y ayer a empezado a morder a uno de sus cahorros concretamente el unico que a salido de un color diferente al resto y a ella..Consigo que le de de mamar e incluso lo estimula para que haga sus necesidades pero no la puedo dejar sóla con el se enfada le gruñe y lo muerde no le hace sangre pero si que el perro chilla muchísimo.Me gustaría que alguien me ayudara a saber poorque actua así y que puedo hacer . Muchas gracias. mi correo es solehernanz@hotmail.com

sole


animales

Copyright © 2003-2008
Todos los derechos reservados